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Publicado Actualizado 6 min de lectura

Enlaces mágicos o contraseñas: una comparación honesta

Por El equipo de Alt Auth

un sobre blanco sobre fondo negro
Foto por Valeria Reverdo en Unsplash

Los enlaces mágicos se recomiendan como una mejora sin matices: no hay contraseñas que olvidar, nada que filtrar, menos tickets de soporte. Dos de esas afirmaciones son ciertas. La tercera depende por completo de la entregabilidad de tu email, y ahí es donde el argumento suele torcerse.

Donde ganan

  • No hay base de datos de contraseñas que filtrar, ni ataques de credential stuffing con contraseñas reutilizadas.
  • El registro y el inicio de sesión se unen en un único flujo, lo que mejora de forma medible la conversión de quienes llegan por primera vez.
  • No hay que construir un flujo de restablecimiento, porque el propio flujo de inicio de sesión ya lo es.

Donde perjudican

  • Filtros de correo corporativos. Si el enlace tarda cuatro minutos en llegar, has inventado una contraseña peor.
  • Las bandejas compartidas o vigiladas convierten el acceso al email en acceso a la cuenta.
  • Los usuarios de una app de escritorio o de un segundo dispositivo acaban saltando entre el teléfono y el portátil para terminar de iniciar sesión.

La respuesta pragmática para la mayoría de los productos es ambas: contraseñas con hashing adecuado para quien las quiera, enlaces mágicos para quien no, y la elección hecha por proyecto y no por el blog de turno. Los enlaces mágicos están disponibles en Alt Auth desde el plan Pro, junto con el inicio de sesión por email, Google, Apple y Facebook.

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Sin contraseñaEnlaces mágicosUX